Opinión
De la Química y del Hombre

BQ.
10/02/2015

Lester Kershembaum, profesor del Imperial College de Londres, nos comentaba hace años que la Ingeniería Química es la segunda profesión más antigua. Desde que el hombre ha sido capaz de interpretar el mundo, lo ha transformado para que éste sea un lugar más habitable, aliviar sus necesidades y ofrecer un futuro para sus hijos. Pronto nos interesamos en cómo las cosas se transforman, no sólo cómo las piedras se convierten en hachas sino también en cómo el fuego modifica los alimentos y los hace aptos para su consumo, apetecibles, cómo las sustancias pueden curar...

Día a día, hemos crecido como especie y nos hemos transformado con la propia la cultura, cambiado la faz del planeta y albergar los 7.000 millones de seres humanos que lo pueblan. La industria química es, pues, el resultado de este proceso de conocimiento del mundo y transformación del hombre con el mundo, es nuestra cultura tanto como lo puede ser la imprenta, y no podemos concebir el mundo sin pensar en los productos que la industria química nos ofrece día tras día, sin los cuales sólo un puñado de humanos podrían vivir de lo que la naturaleza nos ofrece. 

El futuro es, pues, un reto cultural al cual el hombre y la industria química se tienen que adaptar, para alimentar, curar y vestir, mejorar la vida, humanizar en definitiva, y legar un mundo habitable a nuestros hijos. Los ingenieros químicos entendemos la naturaleza de estos retos, aprendemos que las soluciones industriales nos afectan como especie y, por lo tanto, debemos practicar estas soluciones y sus implicaciones sociales desde el mismo día que cruzamos el umbral de un aula. Este es el reto de l’Escola Tècnica d’Enginyeria Química (ETSEQ): formar a los ingenieros para un futuro mejor.


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