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Química y territorio, en simbiosis

Química y territorio, en simbiosis

BQ.
27/02/2015

Esta visión positiva del sector es claramente así en aquellos círculos en los que la actividad obliga a tener una relación más directa o su afectación es más palpable: administraciones, turismo, comercio. Y, seguramente, las opiniones que vamos a desgranar son compartidas por la mayoría de los ciudadanos.

Hay ámbitos como la Universidad en el que la valoración no solo es claramente positiva, sino que se ha logrado una simbiosis con múltiples sinergias ya en marcha. ‘El sector químico es un ámbito industrial plenamente integrado en la sociedad’, declara Josep Antón Ferrer, rector de la Universitat Rovira i Virgili (URV). Y va más allá cuando apunta que ‘por historia y por realidad económica y social, creo que podemos decir que la química se ha constituido como un sector estratégico para nuestro ámbito territorial’. De hecho este sería un buen resumen de  este reportaje,  pero veremos cómo hay diferentes ópticas para explicarlo.

Esta idea de integración recorre la opinión general. Y se hace más patente en municipios como por ejemplo Perafort, muy vinculado al sector. Su alcalde, Joan Martí Pla,  explica que ‘la cohesión del sector químico con el territorio es incuestionable’. Y que esta va mucho más allá de la economía y la empleabilidad: ‘Existe también un fuerte vinculo social, ya que las empresas químicas del territorio están muy presentes en las fiestas y tradiciones de nuestros pueblos’.

Pla estima que además de ser un sector de futuro, ‘tenemos que ser conscientes que esta gran industria necesita unas condiciones que la hagan viable. Por esta razón defendemos la necesidad de soluciones a problemas como el coste energético, y la necesidad de infraestructuras que aporten una mayor competitividad, y por esta razón damos apoyo a iniciativas globales y potentes como ChemMed Tarragona’.

El máximo representante de la Diputació de Tarragona, Josep Poblet, argumenta que ‘no solo está plenamente integrado, sino que se trata de uno de los puntales de nuestra economía, junto con el turismo y los servicios’. 

Desde el municipio de referencia  de la provincia, Tarragona, su alcalde, Josep Fèlix Ballestros señala que ‘siempre ha estado plenamente integrado, tanto por su repercusión sobre el tejido económico y laboral, como por su implicación con la vida social y cultural de nuestros municipios. Hay que recordar, además, que de forma directa o indirecta ocupa a unas 40.000 personas, y esto significa que muchas familias tienen sus ingresos vinculados a este sector ‘.

Por su parte, Carles Pellicer, alcalde de Reus, tiene claro que ‘el sector químico es un elemento estratégico del tejido de nuestro territorio y plenamente integrado tras más de 50 años de trayectoria’.  Pellicer, además, señala que ‘la vida es química. Esta afirmación obvia es la garantía del largo recorrido de la industria de este sector, que con sus avances tecnológicos ha de seguir contribuyendo a la mejora y sostenibilidad de nuestro día a día’.

La Canonja es un ejemplo muy claro de municipio vinculado estrechamente al sector químico, al albergar en su territorio una potente industria especializada. Un municipio con 50 años de convivencia con la química. ‘Hace ya muchos años que el sector está plenamente cohesionado con el territorio’, declara Roc Muñoz, alcalde de la localidad. ‘Estamos hablando de muchos puestos de trabajo de alta cualificación, así como de inversiones importantes’. Muñoz añade que ‘necesitamos que el gobierno del Estado entienda que el sector químico es un sector estratégico y se tiene que potenciar; para ello necesitamos que el coste de la energía se equipare a otros países de Europa. Esto hará que las empresas y sus empleados trabajen bien y tengan además el valor añadido que la energía no sea cara, lo que nos hará competitivos respecto a Europa’.

Albert Abelló, como presidente de la Cambra de Comerç de Tarragona (en el momento de redactar este reportaje) señala que ‘es imposible  entender la realidad de este territorio sin los negocios y las actividades ligadas a la química’. Argumenta que ‘si la valoración la hacemos en clave territorial y económica, las ventajas de esta actividad son innegables. Y si esta valoración la efectuamos en clave de los negocios ligados al sector, vemos que son imprescindibles para seguir avanzando y evolucionando como sociedad’. Abelló remarca además que   ‘la química ha hecho y hace grandes esfuerzos a favor de la gestión sostenible y cada vez es más responsable con las personas y el entorno que la acoge’.

Otro representante empresarial, Joaquim Sendra, Presidente de PIMEC, indica que ‘nadie en el territorio no siente como suyo el sector químico. Después de tantos años de relación ya forma parte de la familia’.   Sendra dice que el sector, de cara al futuro, ‘tiene grandes oportunidades derivadas de su excelente capacidad y cualificación, pero por otra parte, está permanentemente amenazado por los costes energéticos, sobretodo, que ponen en riesgo nuevas inversiones e, incluso, la propia supervivencia de la industria  a medio plazo’.

Convivir con el turismo

A nadie se le escapa que este es uno de los terrenos que más fricciones ha traído, aunque con el trascurso de los años, aquellos efectos que se anunciaban como nocivos y de imposible convivencia, parece que ahora, en perspectiva, se ven como una cosa muy remota. En este campo tenemos que dar protagonismo al sector que más ha ‘sufrido’ en esta relación. David Batalla preside la Federación de Empresas de Hosteleria y Turismo de la Provincia de Tarragona (FEHT). Como primer argumento, Batalla deja claro que ‘el químico es un sector muy importante económicamente hablando para el territorio. Lo aceptamos desde este punto de vista, pero creo es obvio que a nadie le agrada convivir con él’.

‘El sector turístico – explica Batalla- es seguramente el sector económico al que menos le agrada convivir con la química, pues este indiscutiblemente resta valor al sector turístico. Hoy el valor ecológico del entorno mejora el destino turístico y lo contrario lo perjudica. No es lo mismo tener a 5 minutos de un destino turístico una industria química que un parque natural’.

Aunque estos apuntes son innegables, Batalla deja claro que ‘en todo caso se han realizado avances en la seguridad y prevención de riesgos, a nuestro modo de ver no suficientes, pero que se dirigen en la línea adecuada de los tiempos en que vivimos’.

Batalla cree que ‘el sector químico debe avanzar en la seguridad y sobre todo en la reducción de los parámetros de contaminación: deben dirigir esfuerzos en aumentar la innovación e ir a una industria limpia.  Y todo ello nos agradaría que lo realizaran en el menor tiempo posible’.

El rector de la URV, Josep Antón Ferrer, cree que, efectivamente, se ha llegado a  un equilibrio. ‘La química y el turismo han alcanzado en nuestra demarcación un estado de convivencia en equilibrio.’ Opinión que comparte Ballesteros,   alcalde de Tarragona,  al señalar que ‘la química ha sabido integrarse y convivir con todos los agentes del territorio, y el turismo es, junto al químico, el otro gran motor económico de nuestra área. Son dos ingredientes imprescindibles por el peso ocupacional que representan, y sin duda su relación es de convivencia sana’. Ballesteros pone un ejemplo muy gráfico: ‘Un gigante turístico como es PortAventura convive sin ningún problema con el polígono sur de nuestra industria química’.

En esta misma línea, Carles Pellicer argumenta que ‘el equilibrio entre los sectores es un ejemplo paradigmático de diversificación económica y de sentido de la responsabilidad compartido entre las empresas, las administraciones públicas y la sociedad’.

El presidente de la Diputación, ente que hace un esfuerzo notable en divulgar el potencial turístico de la zona, manifiesta en este sentido que ‘los dos sectores han armonizado su relación. Esto ha permitido que, tanto la química como el turismo, hayan conseguido posiciones de relevancia a nivel internacional. Hoy somos referentes en estos dos ámbitos’.

Desde La Canonja, Roc Muñoz tiene claro que en el pasado hubo una cierta tensión entre los dos sectores. ‘El enfrentamiento de hace años de los dos sectores estratégicos del Camp de Tarragona se ha reconducido de forma inteligente, y se ha aprovechado las sinergias de cada uno de ellos. No tenía ningún sentido que estuvieran en colisión’.

El alcalde de Perafort recalca que ‘se trata de una convivencia natural y beneficiosa para el territorio y para la gente, porque son los dos grandes motores económicos de la zona’.

Y a modo de conclusión, que seguro la mayoría compartirán, Joan Martí Pla señala que ‘no podría imaginarme nuestra zona sin turismo, pero tampoco sin industria química’.

 

 


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